Existe una gran variedad de lesiones en el cerebro de origen congénito, y en esta ocasión explicaremos que son los quistes aracnoideos. Son bolsas llenas de líquido cefalorraquídeo, con localización extraparenquimatosa, es decir entre el cerebro o médula espinal, y la membrana aracnoidea (una de las tres membranas que cubren el cerebro).

Los más comunes son los quistes aracnoideos primarios, los cuales están presentes en el momento del nacimiento, y son resultado de algunos problemas en el desarrollo del cerebro y de la médula espinal en las primeras semanas de gestación.

Existen los quistes aracnoideos secundarios, los cuales no son tan comunes, y son producto de lesiones cerebrales, meningitis, complicaciones en una cirugía, tumores, etc. La mayoría de estos quistes son desarrollados en el lóbulo temporal del cerebro, y las personas que lo tienen por lo general manifiestan síntomas antes de los 20 años. Algunos de los síntomas son: convulsiones, cefaleas, náuseas, vómito, problemas de equilibrio, dolores en la espalda, piernas y hormigueo en brazos o piernas.